Nuestra clave:

Un profesorado reflexivo que entiende su actividad profesional: la enseñanza como una tarea compleja y difícil para la cual no existen respuestas “prefabricadas”.

Son elementos básicos de nuestro currículum: las adaptaciones concretas, una programación que contiene objetivos o contenidos diferentes, metodología con secuencias de aprendizajes distintas, materiales o actividades específicas o procedimientos de evaluación adaptados a las características peculiares de algunos estudiantes. 

Competencias de nuestro Maestro

•Reflexivo: Indaga sobre su propia acción educativa y aprende de las respuestas de sus estudiantes.

•Nivel de Comprensión  de los procesos de enseñanza y aprendizaje, que le facilite diseñar estrategias de actuación e introducir los cambios necesarios en el caso de los estudiantes que experimentan dificultades para aprender.

•Actitud de indagación, de búsqueda, de experimentación, que permita ver y sentir los problemas, las complejidades  e incertidumbres, como retos y desafíos profesionales, no como obstáculos penosos.

•Creatividad: Propositivo, habilidades en resolución de conflictos.

•Flexibilidad Cognitiva: Generar los cambios necesarios, romper paradigmas.

•Tolerancia a la frustración: Volverlo a intentar. Bajar los estándares.