Con este nuevo método de enseñanza, el estudiante es el eje del proceso educativo y el aprendizaje es basado en competencias, requiriéndose por tanto, cambios sustanciales en todos los niveles: de mentalidad en los estudiantes y familias, de infraestructura, de la administración y del maestro Vallejista, quien debe conocer, profundizar e interiorizar todo lo relacionado con: aprendizaje a través del trabajo cooperativo, pensamiento visible o rutinas de pensamiento; aprendizaje basado en proyectos, aprendizaje especializado y/o inteligencias múltiples. Acompañado por supuesto de la Enseñanza con Acompañamiento Personalizado como elemento diferenciador a través del manejo de GRUPOS PEQUEÑOS.

Proponemos un modelo de escuela cooperativa, en la que los estudiantes se distribuyen en pequeños equipos de trabajo heterogéneos, con la intención de apoyarse y animarse a realizar las actividades de aprendizaje propuestas en el aula; ahora el objetivo del estudiante no se centra sólo en aprender lo que el profesor le transmite y le limita, si no que se convierte en un diseñador y gestionador de sus proyectos. Las principales debilidades de los estudiantes en general, se presentan en que no están acostumbrados a trabajar en situaciones de estudio cooperativo y carecen por lo tanto, de las habilidades sociales para hacerlo.

Con esta nueva propuesta no sólo se enfrentan a otras realidades de aprendizaje, sino que además consiguen que su aprendizaje sea más profundo, comprensivo y significativo, ya que se asignan roles para el funcionamiento de los equipos: 1- coordinador, 2- facilitador, 3- moderador, 4- supervisor, los cuales son rotativos para el entrenamiento en todas las funciones y destrezas asociadas; fortaleciendo la capacidad de liderazgo, toma de decisiones, capacidad de argumentación, la confianza e inteligencia emocional, la comunicación, la gestión de conflictos entre otros. Estas habilidades se deben enseñar de manera tan intencionada y precisa como las habilidades académicas.

INTRODUCCIÓN – ¿QUÉ ES LA METACOGNICIÓN?

Pretendemos con este término, vincular a todas nuestras familias en el nuevo lenguaje que traen consigo las metodologías activas y que para nuestro caso iniciamos con el trabajo cooperativo, para luego abordar el aprendizaje basado en proyectos, problemas, retos, desafíos.

Algunos definen la metacognición como una estrategia para evaluar el resultado de un proceso de aprendizaje de un estudiante, por lo que lo dividen en varias escalas, que en su conjunto se les llama la escalera de la metacognición. Alcanzar el último peldaño de esta escalera en cada uno de nuestros estudiantes, es el gran reto; pero no podremos lograrlo sino damos inicio a la denominada primera escala de la metacognición: ¿Qué hemos aprendido? En esencia es un llamado a hacer hincapié en lo que también denominamos aprendizajes previos, repaso, autoevaluación, lo que aprendimos ayer; pero que precisamente porque no lo hacemos de manera cotidiana y rutinaria, no avanzamos mucho más de lo que podríamos hacerlo. Este primer paso nos invita a evocar, a recordar, a repasar, a esforzarnos, a mitigar la pereza mental, a consultar, a investigar; tan sólo así, iniciaremos por un satisfactorio camino de fluidez verbal y de transformación del pensamiento de nuestro estudiante. ¡Bienvenidos!

Para poner en práctica esta primera escala de la metacognición, hemos elegido de manera intencional una serie de preguntas abiertas, de aquellas que requieren esfuerzo porque su respuesta exige de argumentos, de pensamiento y escritura. Por ello le invitamos para que usted querido padre de familia, en compañía de su(s) hijo(s), encuentren respuestas y se pregunten: ¿Qué hemos aprendido?

1. Establezca un paralelo entre las metodologías activas y la metodología tradicional desde los siguientes contextos. Justifique cada una de las respuestas.
a. Desde el estudiante
b. Desde el docente
c. Desde las familias
d. Desde los contenidos
e. Desde el aprendizaje profundo, comprensivo y significativo.

2. Hemos involucrado en nuestro colegio el concepto de aula temática a cambio de aula por grados:
a. ¿Cuáles son las diferencias más representativas? Mencione por lo menos 4.
b. Desde su experiencia, mencione 3 aspectos que le beneficien. ¿Hay algún aspecto que no le beneficia?

3. Dentro de las metodologías activas, usted ha venido trabajando el aprendizaje cooperativo:
a. En sus propias palabras, defina en qué consiste el trabajo o aprendizaje cooperativo.
b. ¿Cómo se beneficia usted del trabajo cooperativo?
c. ¿Cuál es el número ideal de integrantes de un equipo cooperativo?
d. ¿Qué debe hacerse en el equipo base si falta un integrante?
e. ¿Qué debe hacerse en el equipo base, si hay un integrante más?
f. ¿Qué es un rol en el trabajo cooperativo?
g. ¿Tiene sentido el trabajo cooperativo, sin la presencia de roles? Explique.
h. ¿Cuáles son los roles que ha definido el Colegio Manuel Mejía Vallejo para el trabajo cooperativo?
i. ¿Qué significa cohesión de equipo?                                                                                                                                                                                                                                                            j. ¿Qué podría suceder en un equipo base que no tenga cohesión? Explique.
k. ¿Con qué otros términos asocia el concepto decohesión?
l. ¿Cuál es su rol en el equipo base?
m. Mencione tres responsabilidades de su rol

4. Acerca de la identidad de su equipo:
a. ¿Cómo se llama su equipo base?
b. ¿Por qué le dieron ese nombre?
c. ¿Cuál es el lema de su equipo base?
d. ¿Por qué lo escogieron?
e. ¿Cuál es el símbolo o logo de su equipo base?
f. ¿Usted quedó satisfecho con el símbolo? Explique.

5. Para enriquecer el trabajo cooperativo, se utilizan las dinámicas de trabajo cooperativo y las rutinas de pensamiento:
a. ¿Recuerda alguna dinámica de cohesión de grupo? Descríbala.
b. ¿Qué otras dinámicas recuerda? Descríbalas.
c. ¿Cuáles rutinas de pensamiento ha trabajado en clase? Descríbalas.

6. Las metodologías activas, nos convocaron a repensar el nuevo perfil Vallejista; en las líneas punteadas indique las 10 competencias a las que le estamos apostando en este nuevo modelo:

________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

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Haciendo uso de la rutina de pensamiento N° 1 denominada “Yo veo, yo pienso, me pregunto” la cual se muestra en el recuadro, usted debe dar respuesta según la temática propuesta:

Con cariño,

GERMÁN DARÍO CARRILLO HERRERA
Rector

PARTE II

Decíamos en la circular anterior (#5) que hablar de metacognición, es adentrarnos en un plácido camino de fluidez verbal y transformación de pensamiento del estudiante; todo ello porque con la práctica cotidiana y el ejercicio del cerebro motivándolo a pensar, a escribir, a dialogar, a construir, a recordar, a rememorar y a solucionar problemas, el pensar más y de manera sublime, se convierte en una cuestión natural.

Y es que de la escalera de la metacognición, la cual consta de 4 peldaños como se muestra en la figura, apenas hemos mencionado el primero: ¿Qué hemos aprendido? Esta primera etapa, también denominada la etapa de la conciencia del pensamiento, corresponde al peldaño donde hay un reconocimiento de que ya hemos aprendido algo.

2. Etapa: ¿Cómo lo hemos aprendido? Aquí el estudiante se puede hacer muchos interrogantes: ¿Qué estilo de aprendizaje utilicé para lograrlo?, ¿Me lo enseñó mi docente o lo construimos juntos? ¿Cómo participó de ese aprendizaje mi equipo base, mi equipo de trabajo? ¿Qué estrategias utilicé para alcanzarlo? ¿Lo hubiera logrado sin el trabajo cooperativo? Como puede observarse, son este tipo de preguntas las que a su vez convocan las respectivas respuestas y en la medida en que las vayamos encontrando, significa que nuestro pensamiento está fluyendo cada vez mejor, estamos en la práctica de la metacognición.

3. Etapa: ¿Para qué lo hemos aprendido? En este peldaño, da la impresión de que el estudiante encuentra un sinsabor por el aprendizaje obtenido; se está autoevaluando para ver si lo que aprendió sí le sirve de algo; ¿valió la pena o se perdió un valioso tiempo? ¿por qué esos resultados o productos? ¿Podrán ser mejores?.

4. Etapa: ¿Cómo podemos hacerlo mejor? Llegar a la cúspide de la escalera de la metacognición, es equivalente a decir que estamos completamente inmersos en un estado de conciencia mayor, que mejora ostensiblemente nuestro pensamiento; en esta etapa, existe la firme intención de reiniciar el proceso desde el primer eslabón (ver flecha en la gráfica) y como en las grandes ligas, se genera un plan de mejoramiento para el proyecto o trabajo realizado con el único propósito de obtener un producto mejor. Este ciclo se repite de manera indefinida cuantas veces sea necesario y en el paso a paso por cada una de las etapas, se estará incrementando la capacidad de pensamiento… ¡Este es el gran poder de la escalera de la metacognición!

¡Que aprendan mucho!

Con cariño,
GERMÁN DARÍO CARRILLO HERRERA
Rector

PARTE III

Como lo expresa el escritor Juan Carlos Díaz en su libro Ahora corre por tu cuenta: “ahora lo natural es el cambio y se inicia cuando uno decide”, pretendiendo con sus palabras, hacer un llamado a padres e hijos a reflexionar en torno al cambio que todos debemos generar en cada una de nuestras acciones, si realmente queremos entregarle a esta sociedad seres competentes, capaces de enfrentar un mundo cada vez más mezquino, consumista, voraz y complejo. Los padres, los hijos y la escuela no podemos seguir en una zona de confort, creyendo que como lo veníamos haciendo era suficiente para tener una muy buena educación. No, desde aquí seguiremos generando acciones y conciencia en torno a esos cambios que sugiere el autor por lo que consideramos que la formación a las familias en las nuevas metodologías, no sólo es una estrategia, sino también una muestra del compromiso con ese cambio; pretendemos que cada vez un mayor número de personas conozcan de primera mano, los beneficios o bondades del modelo cooperativo y que éste,  está acorde con las palabras del autor y a la altura de los requerimientos del mundo globalizado de hoy.

Desde este espacio de formación de 2 horas semanales, se le insiste a los padres y madres asistentes acerca de la importancia del término metacognición y es por ello que desde el inicio de la clase (apertura), hacemos un breve repaso de conceptos (¿qué hemos aprendido?), a través de un mapa conceptual, un cuadro sinóptico o cualquier otra herramienta, ya que como lo hemos repetido, es sólo a través el ejercicio, el repaso y la repetición, que se va generando un primer paso en la transformación de pensamiento del estudiante.

Les seguimos invitando para que cualquier martes a las 7:15 a.m., nos acompañen en este importante proceso y nos permitan compartirles todos estos nuevos conceptos que seguramente les harán caer en cuenta que ya aprendidos, podremos todos ser mucho mejores y podemos generar cambios sustanciales en la educación de sus hijos, nuestros estudiantes.

LA PIRÁMIDE DE EDGAR DALE: Hoy queremos precisamente mostrarles la pirámide de la experiencia o de Edgar Dale, quien fue un pedagogo estadounidense que hizo inmensas contribuciones a la instrucción visual, auditiva y del quehacer; fue propuesto desde el año 1969 y jerarquiza el aprendizaje, como función del tipo de interacción que el ser humano tiene con los datos o información, mostrándolo en términos de porcentaje.

Como se puede observar en la gráfica, el porcentaje de aprendizaje se extiende desde un 5% cuando escuchamos, que ha sido lo corriente en la metodología tradicional de la escuela, hasta un 90%, cuando interactuamos, hacemos y construimos, como lo plantean las metodologías activas; es decir, que cuando involucramos al estudiante en el proceso de decir y hacer, grandes y mejores conocimientos tendrá a su alcance.

En el intermedio de la pirámide de Dale, se observan otros porcentajes de aprendizaje, de acuerdo con la actividad realizada y que es realmente a lo que estamos expuestos los seres humanos todo el tiempo. Nos queda entonces la lección de determinar cada uno de nosotros, qué camino escoger si queremos obtener más y mejores aprendizajes.

¡Feliz descanso!,
GERMÁN DARÍO CARRILLO HERRERA
Rector

PARTE IV

Hablar de aprendizaje cooperativo es emprender camino hacia el conocimiento de un nuevo lenguaje, el mismo que poco a poco les hemos venido compartiendo para que cada vez se aminoren más las distancias frente a él y a su vez, se incrementen las posibilidades de seguirlo posicionando. Para continuar en esa misma línea, nos apoyaremos en la infografía de la parte inferior, la cual nos muestra un recorrido en el tiempo partiendo desde enero de 2019 y vislumbrando en el tiempo el nuevo perfil Vallejista; en su recorrido aparecen una serie de términos que estamos seguros que cuando se conozcan y se pongan en práctica, es porque ya existe un alto grado de aprendizaje cooperativo. La meta ahora es contextualizar y profundizar en cada uno de ellos, que en su esencia son los siguientes:

❖ Equipo base
❖ Dinámicas
❖ Cohesión
❖ Identidad del equipo (nombre, lema, logo)
❖ Roles
❖ Cuaderno de equipo
❖ Guías de aula
❖ Diario de sesiones
❖ Planes de equipo
❖ Heteroevaluación
❖ Coevaluación
❖ Autoevaluación
❖ Reflexiones de equipo
❖ Rutinas de pensamiento
❖ Proyectos

¿Y QUÉ ES UN EQUIPO BASE? Podríamos decir que es la esencia del trabajo cooperativo; a un equipo base están vinculados por lo menos 3 estudiantes, aunque lo común es que sean 4 y opcionalmente 5. Éstos, compartiendo una mesa cooperativa se comunican todo el tiempo, participan, discuten, dan solución a las actividades, problema y proyectos, bajo la supervisión del maestro y de una manera compartida. Es aquí, en el equipo base, donde se fomentan las relaciones, se resuelven los conflictos, se regulan los comportamientos y se fortalece el liderazgo. ¿Tiene ya organizado su equipo base?

GERMÁN DARÍO CARRILLO HERRERA
Rector

PARTE V

¿Qué hemos aprendido? En la parte inferior denotamos una infografía con gran parte de los elementos que relacionan las metodologías activas; decíamos que el hablar con claridad de cada uno de ellos (diferenciarlos, definirlos, aplicarlos, entre otros), significaba tener más claro este nuevo lenguaje o lo que es lo mismo, estar en sintonía con nuestro nuevo modelo de enseñanza. Iniciamos con la definición de equipo base, respecto al cual dijimos que es la esencia de las metodologías, desde lo estructural; sin embargo hoy aprenderemos (o recordaremos para algunos), que para que los 4 integrantes del equipo progresen de manera indefinida, deben tener entre sí una característica muy importante denominada COHESIÓN, esto es empatía, afinidad, sintonía y por qué no decirlo, unión total. Es el ingrediente que si abunda en cada una de las mesas cooperativas, permitirá un mayor y más rápido avance en la aplicación del aprendizaje cooperativo; esto en la práctica requiere de un paciente proceso hasta lograrlo, entre otras cosas porque:

❖ El individualismo tiene mucha tradición y hay que actuar de muchas formas ante el estudiante, para que vaya introyectando la nueva forma de trabajo.
❖ El grado natural de tolerancia de un estudiante frente al otro, es relativamente bajo a pesar de sensibilizarse de manera frecuente, como lo exige el modelo cooperativo.
❖ La competencia es muy marcada en la mente humana, precisamente porque allá conlleva el modelo tradicional; esto nos exige crear diferentes y cada vez mejores estrategias (dinámicas y técnicas), que le vayan haciendo comprender al estudiante que en el mundo de hoy, no podemos actuar como seres aislados, sino que por el contrario, debemos conformar redes comunes que se apoyan y que por lo tanto, se necesitan.

¿QUÉ SON LAS DINÁMICAS? Aunque para algunos éste es un término bien conocido, partiremos de un ejemplo, para explicarlo:

DINÁMICA – CÓMO FOMENTAR EL TRABAJO
COOPERATIVO: LA PELOTA
OBJETIVO: Conocer y aprenderse el nombre de los compañeros durante la(s) primera(s) sesión(es) de clase.
RECURSOS: Pelota (otro objeto), cronómetro, lapicero, cuaderno, espacio libre.
APLICACIÓN: Se forma un gran círculo con todos los estudiantes de la clase; en el centro se coloca un(a) estudiante voluntario o asignado por el profesor, con una pelota (ver imagen anexa). A la instrucción del profesor, éste(a) dice: “Me llamo… y le paso la pelota a.…”. Si no sabe el nombre de ningún compañero, tiene que ir diciendo nombres hasta que acierte alguno y el estudiante con el
nombre mencionado pasa también al centro; éste repite la ronda hasta que todos los compañeros estén en el centro del círculo. El docente registra el tiempo y se espera que en días sucesivos cuando se vuelva a aplicar la dinámica, se reduzca ostensiblemente el tiempo de ejecución.

VARIANTE: Puede utilizarse para fomentar la autoestima y los valores o cualidades de los integrantes del equipo base, desde el momento en que la dinámica haya sido asimilada por todos.
Como puede observarse, la dinámica no es más que una actividad que pretende un objetivo específico; en este caso el de reconocerse un grupo de estudiantes que apenas se presentan; ya reconocida esta dinámica, se le puede aplicar una o más variantes: “jugar” a los gustos, cualidades, preferencias, entre otras.

¡Cordial abrazo!

GERMÁN DARÍO CARRILLO HERRERA
Rector

PARTE VI

¿Qué hemos aprendido? Hemos mejorado el afiche de los componentes de las metodologías activas, dándole un sentido más didáctico, en forma de legos y desde el cual seguiremos profundizando en los diferentes conceptos de las metodologías activas; hasta el momento hemos enfatizado en tres definiciones, a saber:
1. Equipo base
2. Cohesión
3. Dinámicas de trabajo cooperativo
Hoy centraremos la atención en el concepto Identidad De Equipo.

¿QUÉ ES IDENTIDAD?
Es el conjunto de rasgos o características de una persona o de un objeto, que permiten diferenciarla de las demás. En términos de Aprendizaje Cooperativo hablamos de la identidad, a la asignación o nombre que cada equipo base tiene al interior del aula o grado al que pertenece y con el cual estará identificado en el cuaderno de equipo, que es la herramienta de trabajo diario, donde se llevan a cabo un gran número de actividades del año escolar.

Es un ingrediente cooperativo que reviste gran importancia y que debe contener entre otras las siguientes características:
1. Tener un NOMBRE que sea concertado y aprobado por todos los integrantes del equipo base.
2. Contener un LEMA relacionado con el nombre y sobre el cual apoyarán su trabajo cooperativo.
3. Incluir una IMAGEN (dibujo, escudo, diseño, mascota inspiración o logotipo), que inspire a una filosofía de trabajo cooperativo.

En los tres elementos básicos de la identidad de equipo, deben primar: la creatividad e inspiración, la empatía, el disfrute, ser de carácter positivo y además, debidamente sustentado por cualquier integrante del equipo base. Como ejemplo de identidad, podemos tomar a nuestro propio colegio. Ver tabla:

GERMÁN DARÍO CARRILLO HERRERA
Rector

PARTE VII

¿Qué hemos aprendido? Nos compete en esta Circular N°11, hacer alusión al componente más importante del trabajo cooperativo: al ROL. ¿Han escuchado alguna vez este término? Si lo tomamos directamente de algún diccionario, lo podemos definir como “la función que una persona desempeña en un lugar o situación” Ej: el rol del padre, del sacerdote, del maestro, del  hijo mayor, del estudiante y así sucesivamente. Es igualmente, el papel o responsabilidad que cada uno tenemos, según la organización para la cual trabajemos o el sitio donde nos encontremos.

En el caso del trabajo cooperativo en nuestro colegio, hemos definido 4 roles de los cuales hoy nos referiremos solamente a dos de ellos: Coordinador y Facilitador; en la próxima circular hablaremos sobre los restantes:

Coordinador: Es quien dirige el equipo base y expone las actividades, coordina la comprensión y realización de las actividades y verifica que todos cumplan con su rol en el equipo. Ver gráfica

Facilitador: Es quien recibe los materiales del docente, resuelve los conflictos del equipo, controla el tiempo de las actividades y mantiene limpio y ordenado el sitio de trabajo.

Como puede observarse, por cada mesa cooperativa hay por el momento, dos estudiantes con unas responsabilidades claras y precisas, que de ser llevadas a cabo con responsabilidad, como lo pretende el modelo, nos vamos acercando cada vez más en la comprensión del aprendizaje cooperativo.

Abrazos,
GERMÁN DARÍO CARRILLO HERRERA
Rector

PARTE VIII

¿Qué hemos aprendido? Continuando con lo expresado en la circular anterior, les ilustramos sobre los otros dos (2) roles que hemos involucrado en el aprendizaje cooperativo; es decir, sobre esas trascendentales funciones o responsabilidades que los estudiantes que les correspondan, tendrán que desempeñar dentro del aula, como parte de su formación en liderazgo:

3. Moderador: Se comunica con el docente y los otros equipos, registra los comportamientos y/o actitudes de su equipo base, registra las decisiones y los acuerdos, organiza y controla el cuaderno del equipo.

4. Supervisor: Verifica el cumplimiento de actividades y materiales, controla el nivel del ruido, dirige su equipo base en ausencia del docente y controla la rotación de roles. Ver gráficas correspondientes.

Finalizado el tema de los roles, 4 por cada equipo base o mesa cooperativa y/o 5 según el caso, queda muy claro que el gran éxito del modelo cooperativo, radica en que cada estudiante asuma de manera consciente sus responsabilidades; por ello cada acción que el maestro – orientador haga a nivel el aula con sus estudiantes, apunta a concientizar en este sentido. Cuando el trabajo cooperativo esté en el punto deseado, estaremos completamente seguros para dar el siguiente paso dentro de las Metodologías Activas: Aprendizaje Basado en Proyectos, Problemas, Retos y Desafíos.

¡Nos vemos en la fiesta de la familia!

Abrazos,
GERMÁN DARÍO CARRILLO HERRERA
Rector

PARTE X

¿Qué hemos aprendido? Al igual que como lo hacemos con nuestros estudiantes, sería bueno reafirmar cuánto ha aprendido, usted padre de familia, sobre Metodologías Activas. Responda sin titubear a las preguntas formuladas, encerrando en un círculo, la respuesta verdadera:

1. Hablar de COHESIÓN es equivalente a:
a. Sinergia entre integrantes del equipo base
b. Solidaridad con mis compañeros
c. Empatía conmigo mismo y con los demás
d. Todas las anteriores

2. Un ROL dentro del trabajo cooperativo corresponde a:
a. Una responsabilidad que no puedo delegar
b. Una función que debo cumplir en mi equipo base
c. Una tarea que realizo en función de mi equipo base
d. Todas las anteriores

3. Un EQUIPO BASE está conformado por:
a. Tres, 4 o 5 integrantes
b. Únicamente 4 integrantes
c. El número de integrantes que se quiera
d. Ninguna de las anteriores

4. El CUADERNO DE EQUIPO es una herramienta que:
a. Permite organizar los trabajos de la clase
b. Facilita el trabajo a estudiantes y maestros
c. Es propio de cada equipo base
d. Todas las anteriores

5. La IDENTIDAD de un equipo base está dada por:
a. El lema y el logo
b. El nombre y el lema
c. El logo y el nombre
d. El nombre, el logo y el lema

6. El ROL más importante es:
a. El Coordinador
b. El supervisor
c. El facilitador
d. Ninguna de las anteriores

7. Las DINÁMICAS DE TRABAJO COOPERATIVO, permiten:
a. Facilitar el aprendizaje del estudiante
b. Fortalecer las relaciones entre los integrantes del Equipo
c. Generar espacios tipo pausas activas
d. Todas las anteriores

8. Coloque una X en F si es falso o en V, si es Verdadero:                                                                                                                           

9. Exprese con sus propias palabras:
a. Diferencias esenciales entre trabajo cooperativo y la metodología tradicional.
b. ¿Por qué las metodologías activas convocan a redefinir el nuevo perfil del estudiante Vallejista?
c. ¿Usted recuerda cuáles son las 10 competencias blandas que hemos definido para el nuevo perfil de estudiante Vallejista?
d. Explique por qué el trabajo cooperativo fortalece las habilidades sociales.

10. Coloque la palabra en la línea indicada para ello, de tal manera que lo expresado tenga un sentido.
a. Ser _____________ equivale a estar identificado con las metodología activas.
b. El rol de ________________, despierta la capacidad de liderazgo.
c. _____________ los roles dentro del equipo base, me permiten dominar el concepto del trabajo cooperativo.
d. Cuando domine completamente el trabajo cooperativo, puedo incursionar de una forma segura en el ___________.

Abrazos,
GERMÁN DARÍO CARRILLO HERRERA
Rector

PARTE XI

Hoy nos convoca uno de los temas más importantes que se tejen en la Metodologías Activas, denominado Rutinas de Pensamiento; sin embargo, recordemos primero que una rutina, es un hábito o costumbre adquirida, que se adquiere por repetición y termina haciéndose de manera inconsciente, casi que sin reflexionar; las observamos principalmente en los deportistas y los trabajadores, entre otros.

Las rutinas de pensamiento por su parte, son herramientas de aula que contribuyen de manera muy poderosa a generar movimientos concretos de pensamiento; son estructuras que le permiten a los estudiantes gestionar su pensamiento, permitiéndoles descubrir modelos de conducta que los inducen a dialogar, discutir y profundizar en las temáticas de cualquier asignatura, mejorando y fomentando su capacidad crítica.

Se les define también como el recurso por excelencia para trabajar la METACOGNICIÓN, la cual según Yael Abramovicz Rosenblat, “es la forma en la que las personas aprendemos a razonar y aplicar el pensamiento a la forma de actuar y aprender del entorno, para lo cual se utiliza la reflexión constante asegurando así, la gestión de todos los procesos cognitivos, desde los más simples hasta los más complejos”

En este sentido, las rutinas de pensamiento nos permitirán, en la medida que se apliquen cotidianamente, una transformación en las mentes de nuestros estudiantes, en otras palabras, hacer visible el pensamiento.

Características de las rutinas de pensamiento:
1. Tienen pocos pasos
2. Son fáciles de enseñar y aprender
3. Se usan repetidamente en grupo o de forma individual y en cualquier contexto.
4. No quitan tiempo, sino que mejoran lo que estamos procurando hacer en el aula.
5. Están hechas para que el pensamiento se haga visible, todos lo vean, lo aprecien y puedan desarrollar sus capacidades.
6. Pueden incorporarse fácilmente a la metodología de aula para ayudar a los estudiantes a forjar un pensamiento más reflexivo y autorregular su proceso de aprendizaje. Manejar las rutinas de pensamiento y hacerlo a través del trabajo cooperativo, nos permite escalar el pensamiento y comprender la escalera de la metacognición.

¿Qué rutinas de pensamiento existen?
Si bien es cierto que existen muchas Rutinas de Pensamiento y que continuamente son creadas otras, hay algunas que por su impacto se han convertido en las rutinas estrella y de un amplio uso en las instituciones educativas y por qué no, en las empresas. Veamos un ejemplo:

RUTINA DE PENSAMIENTO N° 1: Yo veo, yo pienso, me pregunto
OBJETIVO: Esta rutina pretende que los estudiantes sean cuidadosos en las observaciones e interpretaciones; ayuda a estimular la curiosidad sobre un tema determinado y puede resultar útil para valorar conocimientos, antes de iniciar una temática, al finalizar una unidad o también para animarlos a ampliar conocimientos sobre la misma.

APLICACIÓN: Observar un objeto (imagen, obra de arte, película, video o un texto y responder a la pregunta ¿Qué ves? Animarlos a que apoyen sus interpretaciones con buenas razones y justificaciones. Luego se le pregunta: ¿Qué piensa? Y al final que se haga preguntas alusivas e importantes.

METODOLOGÍA: La trabajan individualmente antes de compartir con los demás compañeros del equipo base o del grupo.

Abrazos,
GERMÁN DARÍO CARRILLO HERRERA
Rector

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